

De la física al silencio
Desde niño me fascinaba el espacio, los planetas y las estrellas. La extraña atracción de los agujeros negros, el Big Bang y la formación de las galaxias. Esa curiosidad me llevó a estudiar física. Quería comprender las leyes del universo y acercarme a sus misterios.
En paralelo a mis estudios universitarios, descubrí otras vías de conocimiento en las tradiciones contemplativas budistas. Cada libro abría la puerta a otro y revelaba una forma distinta de aproximarse a la realidad. En aquel periodo apareció también Jiddu Krishnamurti, cuya enseñanza daría una dirección decisiva a todo aquel proceso.
Desde entonces hasta hoy, el camino de la autoindagación ha ido ocupando un lugar central en mi vida. Si antes trataba de comprender el universo a través del lenguaje de las matemáticas, hoy mi investigación se orienta hacia la comprensión de la realidad a través del silencio.

Formación académica
Graduado en Física por la Universidad de La Laguna
Especialista en Mindfulness por la Universidad de Zaragoza
Formación con Nirakara, instituto vinculado a la Cátedra Extraordinaria de Mindfulness y Ciencias Cognitivas de la Universidad Complutense de Madrid

La meditación es un camino de introspección que nos permite descubrir nuestra verdadera esencia a través del silencio.

El camino de la meditación
A menudo, la práctica comienza en lo concreto: un objeto de atención, una técnica, un método. Este enfoque, aunque limitado, es adecuado y tiene su valor. Aporta estabilidad y dirección en este camino de observación y discernimiento.
Pero para dar una respuesta más acorde a lo que intuyo, puedo decir que la esencia de la meditación es la conciencia.
Meditar es familiarizarnos con la conciencia que somos, a partir de un respetuoso silencio de todo lo demás.
A medida que observamos con honestidad, nos abrimos a una visión más profunda e integradora de la realidad. Cuando lo ilusorio es reconocido como ilusorio, lo verdadero se revela.
Esta forma de entender la meditación puede llamarnos a indagar desde un lugar más directo.


Principales referentes
Thich Nhat Hanh
Yongey Mingyur Rinpoche
Matthieu Ricard
Bhikkhu Analayo
Nyanaponika Mahathera
B. Alan Wallace
Adi Shankara
Bhagavan Sri Ramana Maharshi
Sri Nisargadatta Maharaj
Jiddu Krishnamurti
Consuelo Martín
Swami Satyananda Saraswati

Sādhana
Desde mis limitaciones, hago lo posible por dedicar mi vida a la contemplación. Por amor a la verdad. Una apertura al reconocimiento de que la realidad es no dual.
Sin pertenecer a un linaje formal, sigo la tradición del Advaita Vedānta. En particular la vía del conocimiento, jñāna-mārga, basada en el discernimiento entre lo real y lo aparente.
Desde una intuición primera, vivida como gracia de Aquello, reconozco la sabiduría expresada a través de Śaṅkara, Ramana Maharshi, Nisargadatta Maharaj y Consuelo Martín.
Mi práctica adopta principalmente la forma de la autoindagación, ātma-vicāra: volver la atención hacia la fuente del yo mediante la pregunta «¿quién soy?», siguiendo la enseñanza de Ramana Maharshi, y permanecer en el sentido de «yo soy», tal como enseñaba Sri Nisargadatta Maharaj.
No me identifico con formulaciones contemporáneas del advaita que suelen denominarse neoadvaita. Su simplificación deja de lado aspectos esenciales de este camino. Tampoco comparto enfoques new age que reducen la meditación a una búsqueda de bienestar personal. La meditación aporta calma y equilibrio, pero su sentido más profundo apunta al despertar y al florecimiento del ser humano, que es eterno.

La meditación es mi vida y la expreso también escribiendo.
Mando un email breve casi a diario para inspirar y compartir recomendaciones, experiencias y reflexiones de este camino. Si quieres recibirlos, puedes suscribirte aquí:

Citas de mis maestros

La sabiduría me dice que no soy nada, el amor me dice que lo soy todo, entre ambos, mi vida fluye.
- Nisargadatta Maharaj

Solo abrirá camino la sinceridad de nuestra búsqueda y la sencilla lucidez que acompaña la visión de la verdad.
- Consuelo Martín

La forma más elevada de inteligencia humana es la capacidad de observar sin juzgar.
- Jiddu Krishnamurti
Poco a poco, me voy dando cuenta de que, solo a través del silencio, y de la conciencia que surge en la quietud de ese silencio, es posible avanzar significativamente hacia la verdad. Esto es contemplar, que coincide con meditar cuando se reconoce con la misma profundidad. Ambas palabras apuntan a lo mismo: una investigación sincera, seria y honesta hacia la totalidad.


«Aquieta la mente hasta que se disuelva en el corazón.
Esto es sabiduría, esto es meditación».
Amṛtabindu Upaniṣad
