
Ignacio Fernández de la Puente
Instructor de meditación especializado en el entrenamiento de la atención

Cómo entiendo la meditación
Para mí, la meditación no es una técnica para sentirse mejor rápidamente ni un método para dejar la mente en blanco. Es, en un primer término, un entrenamiento de la atención y la capacidad de observar con claridad lo que ocurre en la experiencia.
A través de una práctica sencilla, progresiva y sostenida, aprendemos a estabilizar la mente, afinar el enfoque y desarrollar una relación más consciente con pensamientos, emociones y sensaciones. Este proceso no consiste en controlar la experiencia, sino en comprenderla desde una mirada más directa, honesta y sin juicios.
Con el tiempo, la observación atenta abre un espacio de mayor lucidez y equilibrio. Desde ahí, la meditación deja de ser solo una herramienta de regulación y se convierte en una vía de comprensión más profunda de cómo vivimos, percibimos y nos relacionamos con la realidad.
Desde este enfoque —práctico, secular y riguroso— estructuro mis prácticas, programas y acompañamientos.
Desde dónde acompaño
Acompaño a personas interesadas en cultivar una mente más estable, lúcida y serena, respetando la motivación con la que llega cada persona.
Mi enfoque se apoya en la meditación formal y en prácticas sencillas para llevar esa mirada abierta y curiosa al día a día. Integro la sabiduría de las tradiciones contemplativas con los avances en investigación científica.

Formación académica
Graduado en Física por la Universidad de La Laguna
Especialista en Mindfulness por la Universidad de Zaragoza
Formación con Nirakara:
- Programa MBSR
- Curso de Neurociencia de la Meditación
- Programa Healthy Minds
Nirakara es un instituto dedicado a la investigación, la formación y la aplicación de la neurociencia y el mindfulness. Está vinculado a la Cátedra Extraordinaria de Mindfulness y Ciencias Cognitivas de la Universidad Complutense de Madrid, y coordina el Nirakara Lab, una unidad de investigación especializada en neurociencia cognitiva contemplativa.
Fuentes de estudio
A lo largo de los años he dedicado tiempo y atención al estudio de distintas fuentes, tradiciones y enfoques, con el deseo de comprender la esencia de la meditación desde diferentes perspectivas.
Cada uno de estos horizontes ofrece un valor particular, revelado según la mirada de quien los explora. Dicho de otro modo, según el lugar de la conciencia de la persona que los investiga.
- Jon Kabat-Zinn
- Amishi P. Jha
– Judson Brewer
– Richard Davidson
– Nazareth Castellanos
– Javier García Campayo
– Thich Nhat Hanh
– Yongey Mingyur Rinpoche
– Matthieu Ricard
– Bhikkhu Analayo
– Nyanaponika Mahathera
– B. Alan Wallace
– Swami Satyananda Saraswati
- Bhagavan Ramana
- Adi Shankara
– Sri Nisargadatta Maharaj
– Jiddu Krishnamurti
– Consuelo Martín


Origen de Meditar es Observar
Este proyecto nació con un propósito claro: acercar el entrenamiento de la atención a las personas, de forma honesta, accesible y rigurosa. La meditación, a menudo percibida como algo complejo o reservado a determinados entornos, es en realidad una práctica flexible y cercana, que puede integrarse en la vida cotidiana.
Puede acompañar a niños y jóvenes en su formación, ofrecer apoyo a quienes atraviesan momentos de dificultad, y servir también como recurso para quienes necesitan mantener claridad mental, estabilidad y rendimiento en contextos de alta exigencia.
Al mismo tiempo, mi interés —y también mi reto— ha sido comunicar la meditación sin perder su profundidad. Mostrarla de manera práctica y realista, sin reducirla a un simple ejercicio orientado a “sentirse mejor”. Porque la meditación puede abrir también un camino de comprensión y autoindagación, a través de la observación atenta y silenciosa de la propia experiencia.
Mi práctica personal se orienta hacia esa investigación fundamental. Aunque no sigo un linaje formal, mi camino se nutre de distintas tradiciones contemplativas y, de manera especial, de la claridad del Advaita Vedānta, que reconozco como una vía directa hacia la comprensión y la trascendencia de lo ilusorio.
No me identifico con las versiones modernas del advaita —a menudo llamadas neoadvaita—que, por simplificación, dejan de lado aspectos esenciales de este camino. Tampoco con enfoques new age que trivializan la práctica meditativa o la reducen a un bienestar rápido y superficial.
No me presento como maestro ni como experto. Soy un practicante de meditación. Intento estabilizar la mente, afinar la atención y profundizar con honestidad en el Advaita del conocimiento (jñāna). Lo que comparto en Meditar es Observar nace de ese proceso: practicar, observar y comprender.

La meditación es un camino de introspección que nos permite descubrir nuestra verdadera esencia a través del silencio.

De la física al silencio
Desde niño me fascinaban el espacio, los planetas y las estrellas. También la extraña atracción de los agujeros negros. Por esa curiosidad estudié Física, movido por el deseo de comprender el universo y sus misterios.
En paralelo a mis estudios universitarios, descubrí otro mundo: las tradiciones orientales. Cada libro de filosofía abría una puerta hacia algo más profundo. Poco a poco fui leyendo, practicando meditación y dejando que esas preguntas maduraran. Fue entonces cuando llegué a las enseñanzas de Jiddu Krishnamurti y a otros referentes del advaita.
Con el tiempo, la meditación fue ocupando un lugar central en mi vida. De forma natural, si antes trataba de comprender la realidad a través del lenguaje de las matemáticas, hoy la exploro desde el silencio. Desde una mente más aquietada, libre de conceptos y marcos limitados, se abre la posibilidad de una experiencia directa de lo real.

Siguiendo una intuición
Reconozco una misma verdad en J. Krishnamurti, Nisargadatta y Consuelo Martín: una visión directa, libre y no dual que resuena profundamente con el corazón del Advaita Vedānta.
Poco a poco, me voy dando cuenta de que solo a través del silencio y de la conciencia que surge en la quietud de ese silencio, es posible avanzar significativamente hacia la verdad. Esto es contemplar, que coincide con meditar cuando se reconoce con la misma profundidad. Ambas palabras apuntan a lo mismo: una investigación seria, sincera y honesta hacia la totalidad.


La sabiduría me dice que no soy nada, el amor me dice que lo soy todo, entre ambos, mi vida fluye.
- Nisargadatta Maharaj

Solo abrirá camino la sinceridad de nuestra búsqueda y la sencilla lucidez que acompaña la visión de la verdad.
- Consuelo Martín

La forma más elevada de inteligencia humana es la capacidad de observar sin juzgar.
- Jiddu Krishnamurti

«Aquieta la mente hasta que se disuelva en el corazón.
Esto es sabiduría, esto es meditación».
Amṛtabindu Upaniṣad