
En un entorno agitado y ruidoso que degrada sistemáticamente nuestra atención, es normal sentir saturación mental, dispersión o dificultad para concentrarse: un diálogo interno que no para, un día a día en piloto automático, una mente que acumula estrés con más facilidad y responde con menos claridad.
Muchas veces, solo cuando la atención se deteriora comprendemos el valor que tiene.
La atención se puede entrenar, y la meditación es una de las formas más directas de hacerlo. Con una atención más estable y menos dispersa, el diálogo interno se vuelve menos invasivo y la mente funciona con más claridad y menos ruido.
Para empezar solo hace falta motivación y práctica, pero sin una orientación adecuada es probable abandonar antes de que los cambios sucedan.


Experiencias
“Nacho tiene la capacidad de explicar cosas muy complejas de manera muy sencilla y las meditaciones guiadas que hizo en el taller me sentaron genial y me sirvieron para profundizar en mi práctica y poder usar mejor esta herramienta en mi día a día."
- Ángel Suárez
"Compartió conceptos de la meditación desde el punto de vista de la neurociencia. Las prácticas fueron amenas e interesantes, dándonos herramientas para llevarlas a cabo en el día a día."- Wendolín Damián González
"Ignacio es un ejemplo de profesionalidad, sabiduría y calma. Te enseña a conectar contigo y a su vez te explica, con evidencias científicas, qué es lo que la meditación genera en tu cuerpo. Profundamente recomendable."
María Azcárate



Hola, me llamo Ignacio
Hola, me llamo Ignacio. Soy graduado en Física por la Universidad de La Laguna y especialista en Mindfulness por la Universidad de Zaragoza, con más de 15 años de práctica y estudio de la meditación.
Ayudo a personas a entrenar la atención y estabilizar la mente desde un enfoque práctico, secular y basado en evidencia. He trabajado con perfiles muy distintos: desde particulares hasta equipos en entornos de alta exigencia.
Solo hay que observar la experiencia presente con atención, apertura y sinceridad
