

Para quién no es este programa
Para participar, debes poder asistir al menos a 7 de las 10 sesiones online, los jueves a las 19:00, hora de Canarias.
También necesitas tener la voluntad de practicar con constancia entre sesiones. Abrir espacio en tu semana y darle continuidad a lo que vamos aprendiendo juntos.
Si crees con sinceridad que ahora no podrás mantener ese compromiso, este programa no es para ti.
Trabajaremos con un máximo de 12 personas para que pueda acompañar de cerca la práctica de cada una.
Si tienes alguna duda sobre si puedes aprovechar este programa, escríbeme por WhatsApp y lo hablamos.

Mil cosas que hacer y poco espacio para ti
Empiezas el día y enseguida aparecen mensajes que responder, tareas pendientes y decisiones que requieren urgencia. Una cosa detrás de otra. El mundo no para y sientes que tú tampoco puedes.
Vas a todos lados con prisas. Apagando fuegos como puedes. Y entre lo que haces y lo que estás pensando que tienes que hacer después, vas en piloto automático.
Sientes un desgaste constante. Aunque tu cuerpo te pide parar, sigues para sacar adelante todo lo que tenías que hacer. Y lo consigues, pero sabiendo que ha sido a costa de tu salud y que ese ritmo no es sostenible. Lo que te costará luego a nivel emocional, ya ni te sorprende.
Cuando se acumulan muchas cosas aparece otro problema: La saturación mental. Notas la mente espesa. Que no piensas con claridad. Se acumulan los despistes, lapsos y errores. Te hacen perder tiempo y todo te cuesta el doble. Sientes frustración porque crees que no puedes permitirte parar pero a la vez reconoces que tu mente ya no puede más.
Cuando acaba el día tu mente sigue activa. Saltando de una preocupación a otra sin darte al menos la noche para descansar. No. En vez de eso te quedas dando vueltas porque no puedes parar de pensar. Te levantas al día siguiente con un poco menos de energía que ayer.
Puede que reconozcas algunos de estos momentos. Nos acostumbramos a llevar ese ritmo y vamos dejando nuestro cuidado personal para cuando haya tiempo. Lo sabes y en el fondo quieres cambiarlo. Y aunque no sepas exactamente cómo, sientes que ya no puedes seguir viviendo un mes tras otro así. Sin momentos de calma, serenidad y alegría que le den un sentido a todo este esfuerzo.
Echas de menos tus rituales. Hacer tus cosas. Lo que te gusta y te sienta bien. Aquello que te conecta contigo y disfrutas. Poder tomarte ese momento para estar simplemente contigo, sin sentir culpa.

¿Qué espacio le damos al cuidado de nuestra mente?
Reservamos tiempo para cuidar el cuerpo haciendo ejercicio. ¿Por qué no dedicar un tiempo a cuidar y entrenar nuestra mente?
Cuando empecé a meditar, pensaba que la práctica solo servía para encontrar un momento de tranquilidad y estar un poco más relajado al terminar.
Con el tiempo, leyendo y practicando, fui comprendiendo que también estaba aprendiendo a trabajar con mi atención.
Ese fue un gran descubrimiento. La atención se puede entrenar. Y al hacerlo estamos educando amablemente a la mente a permanecer en el presente. Esto va cambiando poco a poco nuestra manera de vivir. De sufrir por una mente agitada que no sabe parar, a vivir desde una mayor paz y alegría que viene de dentro.
Empezamos aprendiendo a observar desde el silencio. Y a familiarizarnos con este modo de estar. Esto es lo que diferencia la meditación de cualquier otra cosa que hacemos. La acción directa a conectar con ese estado de ser.
Te contaré más dentro del programa, porque entender qué pasa cuando aprendemos a observar de esta manera nos da dirección para profundizar en la meditación.
Además de las sesiones grupales, quiero invitarte a que abras espacios de calma en tu semana. Para estar contigo y cuidar tu mente.


Imagínate que empiezas
Reservas los jueves para encontrarte con un grupo y practicar. Y, entre una sesión y otra, empiezas a abrir un pequeño espacio en tu día para meditar.
Encuentras un lugar tranquilo en casa y lo preparas a tu gusto. Quizás enciendes una vela o tienes cerca una libreta donde ir escribiendo lo que piensas y lo que sientes en este proceso.
Al principio puede costarte. Empezar un hábito y mantener la constancia lleva su tiempo. Hay días en los que llegas con muchas cosas en la cabeza y sentarte a observar todo ese movimiento resulta extraño.
Pero poco a poco ese momento se vuelve especial y prioritario para tu bienestar. Es tiempo que estás dedicándote a ti. Para parar, escucharte y sentir cómo estás con sinceridad.
Quizás empieces a reconocer pequeños cambios en tu día a día. Aprendes a volver a la respiración de vez en cuando para hacer una pausa y recuperar la calma. Sientes gratitud por pequeños gestos y se despierta tu curiosidad por cosas que antes no veías. Te tomas los pequeños contratiempos con más paciencia y buen humor. Detalles que suman y colorean de nuevo tu vida.
Sientes alegría al ver un pájaro con una rama en el pico para construir su hogar, a un niño feliz mirando las hojas de otoño o a un joven cediendo el asiento a una persona mayor. Empiezas a disfrutar de cosas que antes te pasaban desapercibidas.
La meditación nos regala una visión más amplia y clara. Volvemos a encontrar felicidad y sentido en esos pequeños detalles y momentos de la vida que, entre las prisas y la agitación interior, habíamos dejado de percibir y disfrutar.
Habrá días en los que practicar resulte más fácil y otros en los que aparezcan dificultades. Durante estas semanas podrás compartir lo que te ocurre, preguntar y recibir orientación para seguir explorando.
Mi deseo es que encuentres tu manera de practicar. Que ese espacio de recogimiento se vuelva tuyo, que te apetezca volver a él, cuidarlo y practicar meditación.

SOLO HAY QUE ACERCARSE A OBSERVAR CON SINCERIDAD


Quién soy y cómo acompaño
Soy Nacho, instructor de meditación
Durante mucho tiempo practiqué en solitario, probando distintas técnicas y formas de meditar, sin tener muy clara una estructura. Fui atravesando dificultades, leyendo muchos libros y aprendiendo mientras la meditación tomaba cada vez más importancia en mi vida.
Soy especialista en mindfulness por la Universidad de Zaragoza y también he recibido formación del centro Nirakara de Madrid. Pero sin duda, lo que más valoro es mi propia experiencia: más de diez años de práctica meditativa regular y una biblioteca con más de 100 libros sobre neurociencia, budismo e hinduismo, que nadie me ha obligado a leer. Sencillamente es mi pasión.
Cuando se inicia este camino de introspección, aparecen muchas dudas. Las que yo también tenía cuando empecé.
A veces te esfuerzas tanto que acabas con más tensión. Otras veces te relajas demasiado y te descubres fantaseando. Encontrar ese punto medio es un aprendizaje.
También aparecen el aburrimiento, la impaciencia y la agitación. La sensación de que no estás haciendo bien la práctica. Entender qué está ocurriendo y qué puedes ajustar ayuda a seguir practicando.
Cuando acompaño a una persona, trato de comprender desde dónde está practicando. Cómo se encuentra, qué dificultades aparecen y cómo se está acercando a ellas.
Mi intención es ayudarte a encontrar tu manera de meditar. Que puedas preguntar, comprender lo que estás haciendo y aprender a ajustar el esfuerzo.
Que te acerques con humildad, curiosidad y apertura.
Que aprendas a observar lo que ocurre, a aceptar cómo estás ese día y a tener paciencia con el proceso.
Tendrás mi atención para escuchar tus inquietudes y compartir contigo lo que pueda aportar desde mis conocimientos y mi experiencia.
Mi manera de contribuir al mundo es a través de la meditación. Enseño desde la pasión que tengo por este camino de observación, respetando el punto en el que te encuentras y el camino que tú elijas emprender.

Lo que cuentan quienes ya han meditado conmigo
Estas son algunas opiniones de personas que han participado en mis talleres y clases de meditación.
«[…] las clases de meditación con Nacho me aportan serenidad y ayudan a despejar la mente.»
Daniel McNamara
«Muy agradable y cómodo el acompañamiento de Nacho. Nos resolvió miles de dudas y nos regaló su tiempo.»
Leticia Mendoza
«Nacho tiene la capacidad de explicar cosas muy complejas de manera muy sencilla y las meditaciones guiadas que hizo en el taller me sentaron genial y me sirvieron para profundizar en mi práctica y poder usar mejor esta herramienta en mi día a día.»
Ángel Suárez
«[…] ha sido un regalazo… Muchísimas gracias, Nacho, por tu sensibilidad y tu forma de impartir las sesiones.»
Ángeles Gómez
«Encontrar tiempo para ti, profundizar en ti mismo acompañado de un guía como Nacho, es un experiencia, una necesidad que recomiendo a todo el mundo»
Carlos Andrés Ruiz Pérez
«Ha sido mi primer taller relacionado con la meditación y me ha encantado. Tanto la información que Nacho proporciona como su forma de guiarte hacen que te sientas cómoda, sin duda repetiré.»
Esperanza Torregrosa Sala
«Tuve el placer de unirme a una de las sesiones remotas de Ignacio desde Nottingham, UK. […] No habría probado la meditación si no fuera por Ignacio, quien ha aportado mucho a la experiencia gracias a su conocimiento en la materia y su increíble forma de hablar e intentar conectar para que te sientas cómodo.»
Gabor Bakos

Envío un email casi a diario.
Mensajes breves en los que comparto un tip, una clave, un libro, una curiosidad o una técnica que puedes aplicar.
Cada email es una perla de valor. Si lo sabes ver, puedes aprender a vivir y a relacionarte con el mundo de forma más consciente.
Para recibir mis mensajes, suscríbete. Es aquí:

Un programa con un recorrido
Empezaremos con un encuentro de hora y media para conocernos, presentar el programa e introducir los conceptos básicos de la meditación. La intención es que te lleves una orientación clara para empezar a practicar en casa: cómo preparar tu espacio y con qué actitud acercarte a la práctica.
A partir de ahí, iremos avanzando paso a paso.
Empezaremos con la atención en la respiración. Aprenderemos a observar las sensaciones, a reconocer cuándo nos hemos distraído y a volver. Nos familiarizaremos con ese gesto de dirigir la atención y recuperarla, ajustando el esfuerzo y practicando con paciencia.
Después iremos ampliando la atención al cuerpo. Exploraremos las sensaciones corporales con curiosidad, aprendiendo a distinguir sus matices. Iremos abriendo el foco, tomando como punto de partida lo que ya hemos aprendido.
En las últimas sesiones atenderemos también a la actividad de la mente. Observaremos qué pensamientos aparecen, qué emociones surgen y cómo nos dejamos llevar por ellos. A veces estamos tan metidos en lo que pensamos que ni siquiera nos damos cuenta. Practicaremos reconocer ese movimiento y recuperar la atención cuando nos descubramos distraídos.
Entre un jueves y el siguiente, seguirás explorando por tu cuenta. Podrás elegir la práctica más reciente o cualquiera de las que hayamos trabajado hasta ese momento. La intención es darles continuidad, familiarizarte con ellas y descubrir qué ocurre cuando las practicas a tu ritmo.
Además, cada semana recibirás por WhatsApp una propuesta voluntaria para llevar la atención a tu vida cotidiana. Por ejemplo, mientras esperas en una cola, haces una pausa en el trabajo o te preparas para dormir. Pequeñas oportunidades para estar presente y explorar lo aprendido en situaciones reales.
Todo este recorrido tiene una intención: que comprendas cada vez mejor la práctica y vayas ganando autonomía para seguir meditando cuando terminemos.

Un acompañamiento cercano, semana a semana
Cada semana te escribiré personalmente por WhatsApp para preguntarte cómo estás y cómo te está yendo con la práctica.
Será una conversación breve, por escrito o por nota de voz. Podrás contarme qué vas descubriendo y plantearme tus dudas.
Quizás estés practicando con regularidad, pero haya una instrucción que no terminas de comprender. O quizás te esté costando encontrar el momento para sentarte y darle continuidad.
Podremos aclarar esa instrucción, revisar cómo estás practicando o buscar una forma de retomar la práctica.
Las sesiones grupales siguen un recorrido común y este contacto personal nos permite atender a cómo lo estás viviendo tú.

Cómo es una sesión online
Nos encontraremos cada jueves por Google Meet. Las sesiones duran una hora, salvo la primera, que dura una hora y media.
Empezamos con una bienvenida y una pequeña conversación mientras vamos llegando. Un momento para saludarnos, aterrizar y disponernos a practicar juntos.
Después explicaré qué vamos a practicar ese día y en qué conviene fijarse. Compartiré las instrucciones necesarias para que tengas claro cómo acercarte a la práctica.
Antes de empezar la meditación, haremos un breve ejercicio de relajación y preparación. Unos minutos para acomodarnos, soltar algo de tensión y preparar la mente.
La meditación será guiada e irá dejando espacio al silencio.
Te acompañaré con mi voz, ofreciendo pequeñas orientaciones. Poco a poco iré retirando los comentarios y dejando espacios de silencio más amplios para que puedas practicar con mayor autonomía.
La práctica meditativa durará alrededor de veinte o treinta minutos.
Reservaremos los últimos diez o quince minutos para compartir la experiencia.
Quien quiera podrá contar qué ha sentido y hacer alguna pregunta. También puedes participar escuchando. A veces, una pregunta de otra persona ayuda a aclarar algo que tú también habías experimentado.
Nos detendremos en lo que haya ocurrido durante la práctica para comprender la vivencia. Ese diálogo forma parte del aprendizaje y nos ayuda a cerrar la sesión con mayor claridad.

Un espacio al que te apetezca volver
Sería ideal que prepararas un pequeño espacio de calma para meditar. Un lugar tranquilo, acogedor y personal. A tu gusto.
Puede ser un rincón de casa donde puedas sentarte con comodidad y estar un rato sin interrupciones. Cuidar que esté limpio, ordenado y que tenga algún detalle que te inspire.
También importa cómo llegas a ese espacio.
Quizás te apetezca darte una ducha, ponerte una ropa más cómoda, preparar una infusión o encender una vela.
Crea un pequeño ritual de entrada que te recuerde que ese momento te lo estás dedicando a ti.
Acercarte con cuidado. Prestar atención a cómo te sientas, cómo empiezas y cómo sales de ese espacio.
Para acompañar ese momento, te propongo las velas de Garoe Natural.
Las hace Johanna con todo su talento y cariño. Son velas aromáticas de cera de soja, con una mecha de madera que crepita al arder. La experiencia sonora y olfativa es exquisita. A mí me han acompañado en muchas de mis meditaciones.
Me gusta lo que pueden aportar a ese rincón: una luz cálida, un aroma suave y un pequeño gesto, el de encenderla, que puedes asociar al comienzo de tu tiempo de práctica.
Garoe Natural nace con esa intención de crear momentos de inspiración. Su lema lo expresa así: «Para que recuerdes la luz que ya eres».
Lo más importante es que hagas tu propio ritual. Que disfrutes de crear este espacio de calma, recogimiento y silencio.


Diez jueves para cuidar y entrenar tu mente
Del 15 de octubre al 17 de diciembre de 2026.
Octubre: 15 · 22 · 29
Noviembre: 5 · 12 · 19 · 26
Diciembre: 3 · 10 · 17
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Sesiones online de meditación grupal
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En directo por Google Meet.
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Cada jueves de 19:00 a 20:00 (hora canaria)
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Sesión 15 octubre: 90 minutos.
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Las demás, 60 minutos.
Empezamos juntos y seguimos con el mismo grupo.
Trabajaremos con un máximo de 12 personas. Las inscripciones estarán abiertas hasta el 15 de octubre, o hasta completar las plazas.
Una vez que comience el programa, el grupo quedará cerrado y no habrá nuevas incorporaciones.
Antes de apuntarte, comprueba que puedes asistir al menos a 7 de los 10 encuentros.

Precio e inscripción
250 € por el programa completo, en un único pago.
Durante estas diez semanas tendrás:
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Diez sesiones de meditación grupal en directo, para saber por dónde empezar, avanzar paso a paso y practicar con más autonomía.
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Acompañamiento personal semanal por WhatsApp, para aclarar dudas, ajustar tu práctica y encontrar cómo seguir si aparecen dificultades. También podrás consultar dudas concretas entre esas conversaciones.
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Propuestas para tu vida cotidiana, para llevar lo aprendido a momentos como una espera, un descanso en el trabajo o antes de dormir.
Para apuntarte, primero hablamos.
Pulsa el botón y escríbeme por WhatsApp. Cuéntame qué buscas y comentamos las dudas que tengas. Valoraremos si el programa encaja contigo y si puedes mantener el compromiso de participar.
Si es así, te explicaré cómo formalizar tu inscripción.
El grupo tendrá un máximo de 12 personas. Las inscripciones se cierran el 15 de octubre, o antes si se completan las plazas.

Una propuesta para cuidar tu espacio de práctica
Durante estas diez semanas quiero ayudarte a crear un espacio cálido y acogedor, a tu gusto. Por experiencia sé que es más fácil sostener la práctica cuando disfrutas de ese momento y te apetece volver a él.
Para animarte a crear ese espacio, te propongo lo siguiente. Si te apetece acompañar tu práctica con las velas de Garoe Natural, el proyecto de Johanna, descontaré del programa el importe completo que pagues por una vela grande de 60 horas, sin incluir los gastos de envío.
Un aroma de Garoe Natural que te guste puede ayudarte a crear ese ambiente y convertirse en parte de tu ritual de meditación. Creo que ese detalle puede enriquecer la experiencia y ayudarte a aprovechar mejor el programa, que es mi objetivo principal.
Y te lo digo con sinceridad: a mí también me conviene que tengas buenos resultados y hables bien de esta experiencia.
Esta promoción es opcional.
Podrás aprovecharla desde que te confirme que puedes participar. Tendrás hasta el 22 de octubre incluido para comprar la vela a través de su página web y enviarme por WhatsApp el justificante o el número de pedido.
Si la compras antes de pagar el programa, aplicaré el descuento directamente. Si ya has pagado el programa, te devolveré el importe de la vela al finalizar la promoción.
Web: garoenatural.com


Algunas dudas antes de empezar
¿Necesito experiencia previa?
No. Empezaremos con las instrucciones básicas e iremos avanzando progresivamente.
¿Qué ocurre si falto a una sesión?
Podrás reincorporarte en la siguiente. Las sesiones no se graban ni se recuperan.
¿Cuánto tengo que practicar entre sesiones?
Mi recomendación es que abras tu espacio de calma con frecuencia, idealmente cada día, durante el tiempo que puedas sostener. Puedes empezar con cinco o diez minutos e ir ampliando poco a poco. Los veinte minutos son una orientación. Lo importante es que tengas la voluntad de seguir practicando entre jueves y darle continuidad a lo que vamos aprendiendo. Podrás elegir entre las prácticas que hayamos trabajado hasta ese momento.
¿Qué necesito preparar?
Un lugar tranquilo donde puedas estar sin interrupciones, ropa cómoda y una silla o un cojín para sentarte. También un dispositivo con conexión a internet para entrar en Google Meet. La vela de Garoe Natural y el cuaderno personal son propuestas opcionales para acompañar tu práctica.
¿Puedo meditar acostado?
En este programa practicaremos habitualmente sentados, buscando una postura cómoda y estable.
Si alguna limitación física te impide hacerlo, lo hablamos y buscamos una adaptación, que puede incluir practicar acostado.


Quizás este sea el comienzo de tu historia con la meditación
Deseo que este programa te ayude a experimentar un cambio real. Que encuentres en la práctica regular una forma de cuidarte y que lo aprendido tenga sentido en tu vida cotidiana.
Tu interés y tu compromiso serán una parte importante de este proceso. Ese espacio de calma tendrás que abrirlo tú.
Yo estaré ahí para acompañarte. Tendrás mi apoyo, mi atención y mi orientación durante estas diez semanas. Te ayudaré a encontrar tu manera de conectar con la práctica.
Quizás descubras algo que quieras seguir explorando cuando terminemos.
Yo empecé hace más de quince años, sin imaginar la importancia que la meditación acabaría teniendo en mi vida. Con el tiempo, la práctica se convirtió en un camino de indagación. En un interés creciente por comprender la naturaleza esencial de la realidad.
Para mí, este es el viaje más fascinante que puede emprender un ser humano. Un camino de sabiduría a través de la contemplación.
Acercarnos a comprender, observando con honestidad y haciendo la mente cada vez más silenciosa. Permanecer con toda nuestra atención en la pregunta "¿quién soy?", sin aventurarnos a elaborar ninguna respuesta creada por la mente pensante.
Mi deseo es que, además de ayudarte a encontrar calma y claridad, esta experiencia pueda despertar en ti ese anhelo de seguir explorando la conciencia. Que descubras que la meditación tiene una profundidad que puedes ir conociendo a través de tu propia práctica.
Quizás estas diez semanas sean el inicio de una bonita historia. Tu historia con la meditación.
Nos vemos dentro.
